El sonido de la televisión era ensordecedor, había tenido otros domingos como este, pero en mi memoria sabia que había algo que lo hacia diferente. A través de la puerta podía oír la voz de las noticias y su extraña afición por la violencia y la sangre, era mediodía y yo me acababa de levantar. Mientras me duchaba para quitarme el olor a fiesta,sexo, y alcohol, por mi cabeza solo pasaba una pregunta....¿que paso ayer?
Las 10:00pm hora de irse, habíamos quedado para ir a nuestro amado argüelles, sabíamos que la noche era larga y nuestra cartera pequeña, no importaba, ya pensaríamos en eso después.
En la calle el frío calaba hasta llegar a los huesos, el termómetro de la parada del bus así lo indicaba. Nuestras compañeras inseparables, las bautizadas con la refrescante cerveza, aquellas que nos identificaban, hacían como todos los fines de semana su labor y apenas percibíamos que estábamos bajo cero . Mientras nos acercábamos, debatíamos el primer lugar al que iríamos... ''La Ducha'',''Sargantana'',''Espectro'',''Lemmi'',...la música es lo importante.
Salí de la ducha, un poco mas despejado -''un café es lo que necesitas ahora''-me decía a mi mismo. El desayuno de los campeones, ese olor, ese sabor...¿que paso ayer?
-Oye, ¿cuantas van ya?-no me importa, solo es la 1:00am y necesito escapar de la rutina de las clases, ademas, voy ganando.
-¿Otra partida?-Se respiraba un ambiente de fiesta, el alcohol hacia su trabajo, no lo necesitábamos, podíamos estar igual sin el, pero el sabor nos gustaba . A medida que cambiamos de bar una única cosa atormentaba mi cerebro extasiado...
-seguro que me encuentro con ella-.
Siempre que no salíamos juntos, nos veíamos aquí. Solo quería un beso, una sonrisa, una muestra de su afecto por mi. Hacía dos semanas que no sabía nada de ella - putos exámenes- maldecía una y otra vez.
El ultimo bar de la noche. El lugar era asfixiante, todo el mundo estaba cantando, bailando o bebiendo.
-¿Otra ronda?-todavía nos quedaba algo de dinero.
-¿a quien buscas?- me preguntaban una y otra vez, yo ya no contestaba.
Les dije que ahora volvía y me fui a buscarla.
Un mensaje....
Oye tío, ¿dónde te metiste ayer?, desapareciste y no te encontramos.
...¿que paso ayer?
Poco a poco voy recordando y una sonrisa ilumina mi cara al ver unas llaves que hacía tiempo que no utilizaba.
-¡Oh, sorpresa, aquí estabas!- la música, a penas nos dejaba oírnos el uno al otro. Nuestras miradas conversaban a la par que nos íbamos acercando...
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